
Realizamos un riguroso manejo de agroquímicos en todo nuestros procesos
A través del programa Cultivando Futuro, buscamos fomentar las mejores prácticas agrícolas, de manera que nuestra materia prima provenga de cultivos que cumplen con los más altos estándares en el cuidado ambiental y al mismo tiempo, tanto agricultores como sus familias, se vean beneficiados gracias a nuestro compromiso.
Contamos con una política de medio ambiente que contempla cada una de las etapas de producción, desde la semilla hasta su comercialización. En la planta de San Fernando, cuyos proveedores son mayoritariamente agricultores de la VI Región, se efectúan ciclos anuales de recolección de envases de pesticidas, a través de una empresa especialista. Mediante este proceso, nos aseguramos la eliminación de estos recipientes, sin dar posibilidades a usos secundarios.
Este proceso opera, además, como un beneficio para la comunidad aledaña, ya que también se recogen y eliminan elementos dañinos ajenos al trabajo de la empresa También en la Planta de San Fernando se realiza un completo tratamiento a los elementos residuales que surgen de su operación:
El polvo de tabaco es transformado en abono mediante una empresa especialista.
El papel es totalmente reciclado. En el caso del fierro, es vendido a empresas especialistas. Por su parte, los residuos peligrosos son manejados a través de empresas especialistas.
Estamos comprometidos con los principios de protección de la explotación del trabajo infantil, en la creencia que su desarrollo -, así como la de sus comunidades y países - es mejor a través de la educación y no del trabajo infantil. Nosotros no empleamos niños en nuestras operaciones. El trabajo infantil puede significar muchas cosas, aunque es generalmente descrito como la explotación de los niños en el lugar de trabajo. Este se ha convertido en un tema preocupante en los últimos tiempos. Las estimaciones actuales indican que unos 250 millones de niños en todo el mundo, menores de 17 años, participan de alguna forma de explotación infantil.
En 1990, las Naciones Unidas logró un hito en los derechos humanos con la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. En 1996, el trabajo infantil se abordó en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), conferencia en la cual se aprobó una resolución sobre la eliminación de las prácticas de explotación.
A partir del año 2008 se incluyen cláusulas en los contratos de trabajo de los agricultores con los cuales nos relacionamos, impidiendo el trabajo de menores de 18 años. Apoyamos además la educación de los niños de las comunidades, previniendo la deserción escolar y el trabajo forzado, realizando un aporte a la Fundación Proniño (Fundación Telefónica) para colegios en la comuna de Sagrada Familia. Con esto logramos apoyar la educación en las comunidades donde operamos.